Viale della musica
He tenido la suerte de oírles nacer. Sharg Uldusù son cuatro instrumentistas de excepción que acercan Italia al Medio Oriente, o al revés, y no sólo musicalmente. Fundó el ensemble el azerbaiyano Fakhraddin Gafarov, director del Conservatorio Nacional de Bakú hasta su exilio en 1998: del corazón de vaca de su hablador tar (guitarro azerí) al corazón del oyente dispuesto a dejarse transportar por otras voces, otros mundos —están en éste. A su proyecto enseguida se unió el varesino Ermanno Librasi, clarinete prodigioso y melismático, que lo mismo acompaña una danza del vientre que repentiza un zarabanda para Buster Keaton. El percusionista rabatí Zakaria Aouna, que ya había formado Sahara Karevan con Ermanno y estremece alegre la piel de su bendir y su darkuba, y el milanés Lorenzo Serafin, que ha llegado al laúd árabe (ud) desde la improvisación jazzística, completan este cuarteto que aspira, ahondando las fuentes étnicas, a ser "un viatico per la comprensione fra Oriente ed Occidente". Su concierto de Villa Della Porta Bozzolo, cuidadísimo al detalle —desde la climácica distribución de los tempi hasta la puesta en escena—, lo prueba; muestra, además, una progresión ascendente del grupo, que mientras prepara su próximo trabajo discográfico reimprime el embriagador Sarevan (Nuvole in Viaggio, 2004). Un repertorio amplio que recoge las savias musicales que fluyen entre el Cáucaso y el Caspio: Azerbaiyán, Turquía, Irán, Turkmenistán, Afganistán, los gitanos turcos, más los aires árabes de fiesta y rito del Magreb. Música viajera que invita a mover el alma, a (en)soñar una paz posible en clave de baile: escuchad la Kashmir de Led Zeppelin antes y después de su paso por Marrakech, o a nuestro Lebrijano luego de juntarse con la Orquesta Andalusí de Tánger, o los ritmos bereberes de Radio Tarifa. Yo veía pasar, sobre la noche del cortile, esta Estrella de Oriente que ha defendido la fusión sensual o los arquetipos sonoros comunes en encuentros por el entendimiento entre pueblos ahora enzarzados: una estrella inscrita en la media luna es el símbolo nacional de Azerbaiyán. Húmedos los ojos, en la boca una sonrisa que no se borró ni cuando titilaban las últimas notas del hipnótico Uskudar, pensaba en cómo nos hablamos los hombres cuando sin palabras nos hablamos. If you wish upon a star...
Labels: Música

1 Comments:
Magiche parole per le note di stella d'oriente. Speriamo di sentirne e leggerne ancora... presto!
Post a Comment
<< Home